domingo, 20 de febrero de 2011


Los colores no se han vuelto locos, ellos son así por naturaleza.
Lo importante es que ellos no nos vuelvan locos a nosotros, y para ello hoy os presentamos la Psicología de los colores.
El tema es un tanto curioso y a todos nos han enseñado lo que denota el rojo, el verde, el amarillo, etc., incluso forma parte de nuestra vida diaria en muchos sentidos, fundamentalmente en el lenguaje visual.
Las señales de tráfico, la identificación de las líneas de transporte público, los contenedores de reciclaje, la leche desnatada, la entera, y un largo etcétera.
Lo que iremos explicando en esta serie de artículos es una buena base para la elección de los colores para tu hogar. Sin embargo es un tema muy personal, tú y los tuyos serán quienes convivan con el color seleccionado.

AMARILLO
El amarillo es un color vivo, alegre y cálido.
La gama de colores amarillos son especiales para dar gran luminosidad a los ambientes. Es óptimo para zonas comunes como el salón, comedor, cocina, bufetes por las sensaciones que produce. Estimula el ánimo, incita a la comunicación entre las personas y el buen humor.
Pero hay que tener cuidado, las tonalidades demasiado intensas pueden llegar a ser agobiantes y causar nerviosismo.
No resulta apto para habitaciones de bebés.

Esquema tonal:
Una elección sencilla y fácil de lograr es combinar el amarillo con amarillos mas oscuros o suaves.
Los colores neutros son buenos acompañantes, especialmente el blanco, el blanco roto y el gris.

Esquema armónico:
Combina muy bien con verdes y naranjas, originando un ambiente armonioso, apacible e iluminado.

Esquema de contraste:
Combina con violetas, purpuras y azules.

El amarillo va muy bien con maderas oscuras y claras, armonizando con las segundas y haciendo que las maderas oscuras destaquen en el conjunto.








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